El ballet clásico aporta la técnica fundamental para
la práctica de cualquier otro tipo de
danza y dota cada expresión de nuestro
cuerpo de gran sensibilidad y dulzura
teniendo como telón de fondo la música. Su práctica
desde una edad temprana ayuda al desarrollo
corporal de los niños trabajando la elasticidad, la fuerza
la psicomotricidad, el equilibrio... A través de la
danza les descubrimos
además otra manera
de ver la vida que les hace mas sensibles y creativos.